Miss Edi Toriales
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Miss Edi Toriales/Quadratin Debate

Morelia, Mich., 15 de abril, 2018.- Este día se cumplen 61 años del fallecimiento de Pedro Infante, y más allá de lo que representa para los mexicanos el extraordinario actor y cantante, llama la atención que siguen prevaleciendo las historias fantásticas en torno a su imagen, entre las que por más de seis décadas ha destacado, que no está muerto.

Y es que los mitos que el pueblo mexicano ha creado en torno a las grandes figuras como Pedro Infante podrían  ser la envidia de cualquier escritor, dramaturgo, cuentista o hasta redactor de telenovelas.

Las historias van desde reportajes en medios nacionales como TV Azteca publicado en los años noventa, donde se mencionaba que el sinaloense fingió su muerte para salvarse de la venganza de un marido celoso.

También hay versiones que han circulado de boca en boca, de personas que sostienen que han visto a Pedro Infante en un asilo de ancianos, cantando en bares de mala muerte en diversas ciudades del país o hasta vendiendo quesadillas en La Marquesa.

Han pasado 61 años desde que murió, al menos oficialmente, y las historias permanecen, no importa que a estas alturas el cantante tendría más de cien años de edad.

Pero la tendencia de los mexicanos –y también de personas de otros países-, es de crear mitos en torno a personajes que han fallecido ya sea a una temprana edad, o en situaciones que se consideran misteriosas.

Así, hay quienes aseguran que otros artistas han fingido estar muertos, como es el caso más reciente de Juan Gabriel, debido a que, igual que en el caso de Pedro Infante, no se llegó a ver su cadáver.

A manera de chiste, también circula la versión de que diversos cantantes, hartos de la fama se han hecho pasar por muertos y que en realidad viven todos juntos en una isla a la que nadie tiene acceso; ahí estarían desde luego Pedro Infante, pero también otros de origen extranjero como Elvis Presley o Michael Jackson, y nacionales como Juan Gabriel y Jenny Rivera.

Que no se acabe la creatividad y la fantasía de los mexicanos.