Ernesto Martínez Elorriaga
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Ernesto Martínez Elorriaga/Quadratín Debate

 

Morelia, Mich., 17 de julio, 2017.-  La Arquidiócesis de México a través del semanario Desde a Fe, señaló que el sistema penitenciario es obsoleto y sus políticas carcelarias representan la descomposición, degradación, corrupción e impunidad. Incluso señala algo más que obvio: el crimen organizado gobierna en muchas cárceles del país.

“El narco se adueña de las cárceles, grupos delincuenciales operan desde los centros de readaptación en colusión con los trabajadores y responsables de los reclusorios y centros de reinserción social. Y por otro lado está la degradación de ese mismo sistema, que se ha visto rebasado por la realidad, pues a pesar de una cantada reforma penal no se ha logrado resolver el gran problema que subsiste en las cárceles del país”. (La Jornada)

El señalamiento se ha hecho desde hace más de dos décadas. ¿Por qué ningún gobierno ha hecho algo al respecto? No lo sabemos, pero a simple vista pareciera que es menos complejo que el desmantelamiento del crimen, y no vemos nada.

En torno a las declaraciones de José Manuel Mireles, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos dijo que ha insistido en que se debe evitar expresiones que confunden y confrontan, porque Mireles hizo un llamado a la paz y la armonía, pero el llamado lo hizo para que se presentaran con armas. “Son mensajes  confusos”.

 

No solo son mensajes confusos sino absurdos. Es importante que el Dr. Mireles aterrice, porque sin duda es un líder social importante, pero una mala declaración o un hecho imprudencial echará abajo su lucha y la de otros que decidieron defenderse de la delincuencia.

 

Así como fueron incongruentes en otros años los líderes de la Iglesia, ahora se ven más críticos, pero en materia de derechos a la comunidad gay, abortos y matrimonios entre personas del mismo sexo, son implacables. Es por ello que la sociedad nunca sabe de qué lado está la Iglesia.