Ernesto Martínez Elorriaga
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José K/Quadratín Debate

Morelia, Mich., 14 de septiembre.- A veces piensa uno en las consecuencias que ha dejado el crimen organizado, así como en las estrategias que se han emprendido para tratar de desterrarlo. Por cierto con muy malos resultados, a pesar de las inversiones millonarias. Son miles y miles de personas muertas en la lucha entre grupos criminales por apoderarse de las plazas. También son miles  de víctimas de la sociedad  civil las que han caído a manos de criminales. No faltan las miles de familias que además han perdido dinero por el pago de secuestros o extorsiones.

También hay otros que han perdido su patrimonio, como sus huertas, ranchos, viviendas y negocios. Recuerdo a una familia que tenía una pequeña propiedad a unos kilómetros de Apatzingán; para su mala suerte estaban asentados por el paso de los delincuentes, quienes al poco les pidieron que se marcharan, como no lo hicieron todos fueron asesinados.

Viene a colación porque al menos unas 30 familias de los municipios de Buenavista Tomatlán y de Parácuaro abandonaron sus hogares, hace unos días,  para refugiarse en la presidencia municipal  e iglesia de las respectivas cabeceras municipales, confirmaron el encargado del despacho Gordino Zepeda y el alcalde Uriel Bautista, tras señalar que es producto de la disputa por las plazas que hay entre los grupos delictivos de Jalisco y Michoacán.

Gordiano Zepeda, primer regidor del cabildo  y encargado del despacho de la presidencia municipal de Buenavista Tomatlán, luego de que el pasado 20 de julio asesinaran al alcalde electo, Elíseo Delgado, admitió que la situación es complicada, por lo que ha solicitado elementos de seguridad del estado permanentes. En tanto, la síndico electa, Elvia del Socorro Ortega, en un comunicado al Congreso local, se negó a ocupar el cargo de alcaldesa provisional e incluso decidió  abandonar el municipio, sin ofrecer mayores explicaciones.

Zepeda,  encargado de la alcaldía de este municipio de Tierra Caliente, indicó que en las dos últimas semanas ha habido varias  balaceras entre grupos de la delincuencia organizada, por lo que vecinos de las localidades vecinas han huido porque temen por sus vidas y las de sus familias. Al menos unas 12 familias estuvieron acampando en el patio de la presidencia municipal, otras se hospedaron con familiares y no faltó quien se fuera definitivamente.

El ex líder de los grupos de autodefensa de la tenencia de La Ruana, municipio de Buenavista Tomatlán, Hipólito Mora, admitió que la situación se ha complicado en toda la región de Tierra Caliente y todo por la pugna que hay en el Cártel Jalisco Nueva Generación y Los Viagras, que siguen haciendo de las suyas en la zona limítrofe con Jalisco y parte del Valle de Apatzingán.

Mora aseguró que  son frecuentes los arribos de grupos armados, no obstante que se han anunciado múltiples operativos de fuerzas federales y estatales, la presencia de grupos delictivos sigue amenazando a los habitantes. “Muchas veces la presión es mayor comparada con antes de que surgieran los autodefensas”, dijo.

En tanto, el alcalde de Parácuaro, Uriel Bautista Cabrera, dijo que se habilitó un albergue ante la amenaza de grupos delictivos, que desde hace tres días se han estado enfrentando a balazos cerca de la tenencia de Antúnez. Algunas familias se refugiaron en la iglesia y otros en el auditorio municipal.

Hace tres días fueron  detenidos cuatro presuntos integrantes del Cártel de Jalisco, entre ellos El Many, seguidor de El Tucán (ex integrante de Los Caballeros Templarios que fue detenido en octubre de 2014), lo que provocó, en parte, los enfrentamientos de los últimos días.

La delincuencia organizada se ha multiplicado por varias razones que ya hemos comentado, no obstante es tiempo de que la realidad comience a cambiar, porque no habrá ninguna  oportunidad de desarrollo sino hay seguridad y tranquilidad. Tal vez lleve tiempo en lograrlo, pero es importante comenzar, de lo contrario México será territorio de nadie, gobernado por el terror, como ya se ha visto en algunas partes.