Ernesto Martínez Elorriaga
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Ernesto Martínez Elorriaga/Quadratín Debate

 

 

Morelia, Mich., 15 de julio.- Como todo trasciende en esta vida, se sabe que el mejor negocio de  funcionarios de gobierno es la obra pública, porque en todo hay transas. Pero donde no tiene pierde es en carreteras, porque los moches y componendas son el pan  de cada día. Lo ocurrido en el llamado socavón de Cuernavaca, Morelos es solo una muestra.

 

Las carreteras, en promedio llevan un determinado espesor de la capa asfáltica, pero si ésta se reduce en 40 o 50 por ciento las ganancias son jugosas. No se espante porque una carretera no duró ni tres meses. Todo tiene su por qué. Y solo cuando salen al descubierto las trampas y mañas nos damos cuenta de cómo funciona nuestro sistema de gobierno.

 

En diferentes entrevistas el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) de Michoacán, José Juan Domínguez López, afirmó que el 68 por ciento de las carreteras y caminos del estado se encuentran en pésimas condiciones debido a que pasadas administraciones no realizaron labores de mantenimiento y reconstrucción.

 

El funcionario estatal aseguró que antes de que concluya agosto se habrán atendido el 20 por ciento de los 4 mil 500 kilómetros de carreteras y caminos, para lo que se destinan mil 200 millones de pesos.

 

Hay inconformidad entre transportistas sobre todo de las regiones del Bajío y Los Reyes que han bloqueado carreteras para exigir se reconstruyan, ya que es imposible sacar los granos, frutas y productos ganaderos y lácteos ante las pésimas condiciones de las carreteras.

 

Hablamos de los tramos de carreteras federales y estatales de Vista Hermosa-La Piedad; Peribán-Tancítaro- Buenavista; Hunaiqueo-Purúandiro; Puruándiro-La Piedad; Apatzingán-Buena Vista-Tepalacatepec; Huandacareo Puruándiro; Zamora-Cotija; Zitácuaro-Angangueo; Villa Madero-Tacámbaro, entre otras.

 

Sin embargo las carreteras que se encuentran en peores condiciones son las vecinales, las que unen comunidades y municipios. A decir de ingenieros constructores parte del problema lo ocasionan las empresas dedicadas a construir carreteras, que en lugar de colocar 5 centímetros de carpeta asfáltica sólo colocan dos centímetros. Los mismos usuarios señalan que tiene poco sentido colocar bacheos en tiempo de lluvias cuando el agua  destruye casi de inmediato esa labor.

 

En carreteras como la de Apatzingán-Buena Vista, La Piedad-Numarán donde ha habido accidentes en reiteradas ocasiones por la cantidad de hoyo y baches, por lo que el ayuntamiento de La Piedad que preside Juan Manuel Estrada ha recibe múltiples quejas.

 

 

Incluso la llamada autopista Siglo XXI (Pátzcuaro-Lázaro Cárdenas) ha sido escenario de un gran número de tragedias: porque es de un solo carril;  porque hay varias zonas de derrumbes; las casetas de peaje no están instaladas en el lugar correcto y  tienen defectos de construcción como en las uniones de los puentes.

 

El 13 de abril murieron 26 personas cuando chocaron un autobús y una pipa que trasportaba combustible, o el caso donde murieron ocho profesores que se manifestaban en la caseta de peaje de San Ángel Zurumucapio, ubicada en la parte baja de una pendiente, el 13 de junio de 2013. Sin desconocer los errores humanos,  sabemos bien que las condiciones de la carretera no son las mejores.